lunes, 16 de septiembre de 2013

Dos frases poco comunes

Recientemente alguien me recordó dos frases magistrales de Ludwig Wittgenstein. Las traigo aquí, pues ahora son más necesarias que nunca. La filosofía es el mejor tipo de vida posible, decía Aristóteles, porque versa sobre lo único realmente importante, aquello que nadie nos puede arrebatar, lo intemporal. Por eso, la filosofía no puede adaptarse a los tiempos, sólo así puede estar presente en todos ellos, también en todos los tiempos que conviven simultáneamente, en todas la situaciones concretas que vivimos de un modo frenético.
Un filósofo que busque directamente hacer una carrera académica se desdice en cada uno de sus ilegibles artículos; y un joven que se llame a sí mismo filósofo, no puede ser más que un ingenuo. Hay que pensar desde la juventud, sí, pero con humildad y paciencia, como entrenándose para saber llegar de último en la carrera.

"Der Gruss der Philosophen unter einander sollte sein: Lass dir Zeit!"

("The proper greeting among philosophers should be: Give yourself time!")

"Im Rennen der Philosophie gewinnt, wer am langsamsten laufen kann. Oder: der, der das Ziel zuletzt erreicht".

("In philosophy the winner of the race is the one who can run most slowly. Or: the one who gets there last")

2 comentarios:

  1. ¡Realmente interesante! No sé mucho de Wittgenstein pero creo que fue él el que dijo algo que me impactó hace algún tiempo: '¿Dónde está el sentido del mundo? El sentido del mundo está fuera del mundo' (más o menos :b). Esta idea para mí fue algo muy revelador porque me ayudó a entender cosas de muy diversos ámbitos (desde religiosos hasta matemáticos) y también me planteó muchas otras dudas, todo hay que decirlo. No sé si esa fue la intención original de Wittgenstein pero lo que es a mí me ayudó mucho.
    Volviendo al tema de tu entrada, ambas son buenas pero me gusta especialmente la segunda: ¡si el sentido del mundo está fuera del mundo, cómo vamos a encontrar el sentido empleando nuestras fuerzas en ser los primeros! Me parece mucho más coherente tomar distancia y contemplar el horizonte (como si mirásemos fuera, al cielo, a las estrellas, a la luna). De esta manera, no encontraremos el sentido pero al menos podremos imaginarlo. En cambio, si llegamos los primeros sólo estaremos concentrados en la meta.
    Un placer leerte, como siempre, y perdona si he metido algún patazo filosófico... ¡me encanta la filosofía pero soy un ignorante total!
    ¡Un saludo! :)

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  2. Marce, ¿y por qué no participas en el Carnaval de Humanidades? :P

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